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IRPF autónomos

En el caso de las actividades desarrolladas por el autónomo sin personalidad jurídica (personas físicas), los ingresos tributan por I.R.P.F (Impuesto sobre la renta de las personas físicas) mediante los pagos fraccionados ingresados durante el ejercicio o las retenciones de su facturas para una vez finalizado el año hacer cuentas con hacienda mediante su declaración de la renta.

 

Dependiendo de qué tipo de actividad desarrolle el autónomo, éste estará obligado a aplicar retención en sus facturas (actividades profesionales) o a hacer frente a pagos fraccionados de manera trimestral, en función del resultado anual estimado de su actividad.

 

  • La retención a aplicar en la factura con carácter general es del 15%.
  • El 7% durante el año de alta y los dos siguientes años para los nuevos autónomos en actividades profesionales, siempre y cuando no hubieran desarrollado una actividad económica en los doce meses anteriores al alta.
  • Si más del 70% de la facturación corresponde a facturas con retención, el profesional estará exento de presentar el modelo trimestral de pagos fraccionados.

 

Esta retención, sólo es aplicable para las facturas emitidas a otros autónomos o sociedades y personas jurídicas, pero nunca a clientes particulares, ya que ellos no presentan en Hacienda declaraciones por retenciones.

 

Los pagos fraccionados, son cantidades adelantadas trimestralmente durante el ejercicio como retención en función del rendimiento neto que está generando la actividad económica. Estas cantidades pagadas trimestralmente, se verán reflejadas en la declaración de la renta que el contribuyente está obligado a presentar.

 

Para determinar los rendimientos de la actividad hay dos métodos:

  • El método de estimación directa normal, calcula el rendimiento de la actividad por la diferencia entre los ingresos obtenidos durante el año, y los gastos realizados para su obtención y las variaciones patrimoniales, de acuerdo con las normas establecidas por la ley del Impuesto sobre Sociedades.
  • El método de estimación simplificada, también determina el rendimiento por la diferencia entre ingresos y gastos, pero no considera determinados gastos como las provisiones, las amortizaciones y las ganancias y pérdidas patrimoniales por elementos afectos a la actividad. A cambio, este método, aplica al rendimiento neto previo, una deducción del 10% en concepto de esos gastos de amortización y provisiones obviados y de otros gastos de difícil justificación.

 

Por tanto, a la hora de elegir el método de estimación en el alta de la actividad, se deberá tener en cuenta las particularidades de una y otra opción, y elegir la opción más favorable para determinar el rendimiento de la actividad del contribuyente.